“Somos todas hijas de distintas madres, pero somos todas hermanas”

A dos años del femicidio de Micaela Gaona, las mujeres organizadas de la Villa 21- 24 del Barrio de Barracas, armaron una Cooperativa de Belleza y Estética con su nombre, creando no sólo lazos de sororidad ante hechos de violencia sino también  las fuentes de trabajo negadas por el lugar de origen y de género. Una fuerza que desestabiliza la dependencia económica de las mujeres con sus parejas, y las encuentra fuera de sus casas, y cerca  del empoderamiento y la economía independiente. Un feminismo villero que da voz a las violencias que le son ajenas al resto del movimiento feminista y propone pensar en la realidad de las mujeres en sus barrios, y cómo convertir la belleza en territorio de lucha.

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